Spirulina: poderosa y longeva

Written by Marianne Blanco

Si te interesa alimentarte bien, si buscas reemplazos de la proteína animal, o si te gusta la nutrición es probable que ya consumas Spirulina. Como suele suceder cuando aparece un suplemento o complemento nuevo se dice que es el mejor de todos los tiempos. Lo que pocos saben es que tiene una historia fascinante: existe hace miles de millones de años, ya lo consumían africanos y aztecas y su cultivo ha sacado de la pobreza a miles de africanos. Entérate de más en esta nota.

Por: Marianne Blanco

Mi hija de 17 años, que se está preparando en su bachillerato para estudiar biología, me comentó la historia de un proyecto del que le hablaron en clase que me abrió el apetito investigador. Se trata del Proyecto Spirulina, desarrollado por científicos en el lago Tchad, Africa, con ayuda de la ONU, la FAO y la UE (Unión Europea). El interesante emprendimiento social empezó el 2007 y permitió instalar 14 sitios de producción de Spirulina en los alrededores del lago.

Pero ¿por qué escogieron la Spirulina para un proyecto que buscaba mitigar la desnutrición y generar ingresos a familias pobre de la región? En Africa algunas tribus del Sahara consumen la Spirulina, a la que llamam “Dihé”, que crece en el lago Tchad y otros cercanos, desde tiempos inmemoriales. Esta es la más importante fuente de proteínas de la tribu Kanembu cuyos miembros se caracterizan por ser sanos y vigorosos en comparación con los de comunidades vecinas cuyos integrantes suelen tener problemas de desnutrición.

Al darse cuenta del potencial nutricional de la Spirulina y de su fácil y económico cultivo los científicos apostaron por este proyecto. Escogieron a las mujeres kanembus para ser las gestoras del cambio y les enseñaron a cultivar esta microalga para su autoconsumo y para hacer negocio. Fue un éxito. Los kanembus mejoraron su nivel de vida y las poblaciones aledañas vendieron la desnutrición. El proyecto comenzó a replicarse en otras comunidades.

Mi hija, la futura bióloga, es vegetariana y como heredé la obsesión de nuestra cultura occidental por consumir suficiente proteína me preocupo por tener buenas fuentes no animales de este elemento. Justamente mi interés por la Spirulina surgió porque leí que una de sus propiedades es su alto nivel de proteínas asimilable y ahora la consumimos a diario.

 El origen de la vida de la Tierra

La Spirulina vive en la Tierra hace 3,5 mil millones de años. Es en realidad lo que se llama una cianobacteria: mitad alga y mitad bacteria. Las cianobacterias fueron uno de los primeros organismos que desarrollaron la fotosíntesis, es decir que generaron el oxígeno que a su vez permitió el desarrollo de la vida en el planeta. Es decir si estamos aquí, si existimos es gracias a cianobacterias como la Spirulina. La Spirulina crece naturalmente en ciertos lagos alcalinos ubicados en zonas calientes, principalmente en Africa y en Mexico.

 De vuelta a la vida

En 1940 el psicólogo francés Dangeard publica en un boletín científico de Burdeos un artículo sobre las interesantes propiedades de una galleta hecha de una microalga proveniente de Tchad, Africa, que le regaló un colega que visitó la región. En los años 60 el botánico Jean Léonard, integrante de una expedición en la región del Kanem (Tchad), compra galletas de Spirulina en un mercado local y las entrega a un colega quien identificó el ingrediente de la galleta como Spirulina Platensis, como se le conoce hasta ahora.

Mientras se comenzaba a investigar la cianobacteria en Africa, en México un problema industrial reveló la existencia de una variedad de Spirulina en América. La investigación en México llegó hasta la época Colonial: se encontró que el cronista español López de Gomara mencionaba en sus crónicas el cultivo y consumo de la Spirulina por parte de los aztecas, que hacían una galleta a la que llamaban “tecuitlatl”. Su consumo fue prohibido por los españoles y los mexicanos se olvidaron de este maravilloso alimento.

Motivados por estos descubrimientos en los 60 el microbiólogo Hiroshi Nakamura y el doctor Christopher Hills fueron los pioneros en investigar la Spirulina. Sus interesantes propiedades nutricionales motivaron que comenzara a ser cultivada en India, California, Tailandia, Hawai, Africa. Hoy también se cultiva en el Perú.

¿Por qué consumirla?

Según el estudio: “Spiruline aspects nutricionels”, de J. Falquet y J.P. Hurni (Antenna Technologies, 2006) el contenido de proteína en la Spirulina oscila entre 50 y 70% de su peso cuando está seca. Este valor es excepcional para un microorganismo y también es alto comparado con otras fuentes de proteína vegetal. Además, es una proteína de alto valor y altamente digerible. Otra ventaja: su proteína no requiere ningún tratamiento especial para ser digerida por el organismo humano. Pero además la Spirulina tiene otra sorpesa, es una de las mejores fuentes de ácido gamma-linolénico después de la leche materna. (Ciferri, 1983). También es buena fuente de ácidos grasos esenciales como el Omega 6. De hecho la Spirulina fue recomendada como un suplemento alimenticio en caso de carencia de ácidos grasos esenciales (Hudson, 1974).

La Spirulina es sobre todo una excelente fuente de varios minerales importantes y de Pro Vitamina A. Sobre la Vitamina B12, que suele estar presente solo en alimentos de origen animal hay algo interesante. Si bien la Spirulina tiene 4 veces más de esta vitamina que el hígado crudo, los estudios científicos demuestran que el tipo de Vitamina B12 que contiene no puede ser asimilado por el organismo humano. Otro beneficio de consumirla es que los cultivos de Spirulina no precisan usar pesticidas por eso su consumo es seguro y tampoco causa alergias.

Este es el detalle de su composición: 5 a 6% de agua; 13 a 15% de glúcidos, de 8 a 11% de lípidos (la mitad de los cuales son ácidos grasos esenciales y hay un buen equilibrio entre el Omega 3 y el Omega 6); 50 a 70% de proteínas: 6 a 16% minerales: potasio, fósforo, cloro, magnesio, calcio (en la misma proporción que en la leche de vaca); oligoelementos; vitaminas, sobre todo del complejo B así como E y K; tiene provitamina A; unos pigmentos azules llamados ficocianinas potentes antioxidantes y antiinflamatorios y clorofila.

¿Cuál me compro y cómo la consumo?

La Spirulina viene en polvo y puede mezclase con batidos, guisos, queques, galletas, etc. Su sabor es fuerte y es puede generar rechazo en algunas personas. Otra presentación, y para mí la manera más sencilla de consumirla, es en cápsulas. En este caso la Spirulina está más concentrada, es más fácil de consumir por los adultos. Hay firmas peruanas como Bionutrec que venden cereales con Spirulina, algo novedoso para mí. Voy a probarlos. Incluso encontré recetas para hacer mascarillas para la piel con Spirulina. Todo esto demuestra su gran versatilidad.

Hay diferentes marcas que comercializan Spirulina en el Perú y cada vez hay más firmas peruanas, incluso orgánicas. Al comprar lee la etiqueta para ver el porcentaje de concentración en el caso de las cápsulas, la cantidad de las mismas en el envase y si es o no orgánica.

Fuentes:

http://www.antenna.ch/documents/AspNutr2006.pdf

http://www.jeuneafrique.com/Articles/Dossier/ARTJAJA2605p078-080.xml1/agriculture-idriss-deby-itno-n-djamena-faoprojet-spiruline-une-algue-et-des-femmes.html

http://actualidad.ainia.es/web/ainiaactualidad/notas-prensa/notas-de-prensa-de-ainia/-/articulos/Tc1l/content/primeras-evidencias-cientificas-de-microalgas-chlorella-y-spirulina-como-ingredientes-para-alimentos

Spirulina en cápsulas, polvo y cereales: http://www.bionutrec.com

Receta para hacer mascarilla de Spirulina: http://www.andexs.org/mascarillas_spirulina.html

About the author

Marianne Blanco

Marianne es una periodista especializada en temas de salud, vida sana, terapias alternativas y yoga con 23 años de experiencia en Tv, prensa escrita y prensa online. Investiga constantemente sobre estos temas y ha llevado talleres de nutrición, meditación, Terapia Cráneosacral, Nueva Medicina Germánica, Masaje Terapéutico Ayurvédico, radiestecia, medicina ayurvédica, y mucho de yoga, entre otros. Es profesora certificada de hatha yoga, ashtanga, yoga terapéutico, yoga para niños y se prepara para una certificaciión en Iyengar Yoga. Sus pasiones son su familia y leer, investigar y difundir. Es cocreadora de la página web "Mantras Urbanos, Tu Guía Holística

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